Trabajo de tiempo completo: Una decisión que debemos tomar para crecer.

Con un poco de investigación y organización, seguramente podrás manejar más de una actividad. Aquí te damos algunas sugerencias para empezar a pensar en variar un poco tu vida laboral:

  • Aprovecha tus conocimientos y experiencias: Seguramente si miras a tu alrededor y piensas un poco, te darás cuenta de que tienes habilidades que otros no tienen y por las cuales te podrían pagar. Si eres buena organizando fiestas, o diseñas y haces tu propia ropa, podrías asesorar a otra gente con eso y ganar un poco de plata en el proceso.
  • Haz crecer tu hobbie: ¿Pensaste alguna vez que esa actividad que haces, gratis, para entretenerte te puede generar ingresos? El gusto por cocinar galletas y pasteles se puede convertir en un gran negocio si a la gente le gusta lo que haces.
  • Ejerce tu profesión afuera del trabajo: Si eres psicóloga, no necesariamente tienes que dedicarte a trabajar cien por ciento en un centro asistencial, puedes ofrecer consultas en colegios u otros lugares. Hay trabajos “free-lance” en todos lados.
  • Genera fuentes de ingreso pasivos: Hay veces en que puedes generar ingresos sin tener que estar físicamente preocupada de ellos todo el tiempo. Si tienes la suerte de tener dinero para invertir, las propiedades son una buena opción.
  • Esfuérzate por superar las expectativas: Todos somos sustituibles y en menos tiempo de lo que pensamos.
  • Alinéate lo antes posible con la cultura empresarial: Si trabajas dando la espalda a esta cultura corres el riego de que tus esfuerzos sean en vano, por más adecuados que consideres tus planteamientos.
  • Sé proactivo: Siempre hay algo por hacer o te puedes ofrecer para ayudar a un compañero. 

Como estas opciones hay miles más, sólo tienes que idear una manera de diversificar tus ingresos, así te aseguras de tener algo seguro (aunque sea un poco) en caso de pasar por otra crisis monetaria.