¿Eres una chica quejumbrosa?

Todas hemos tenido esa amiga que se queja por todo una y otra vez, a tal punto que hasta perdemos el interés por juntarnos con ella. ¡Todas las chicas del mundo tienen problemas! O ¿no? pero no por eso, debemos quejarnos todo el día, porque lo único que conseguiremos es mayor negatividad en nuestra vida.

La queja nace, a través de realizar cierta acción que no nos resultó como queríamos, sin embargo, si quizás dejáramos de quejarnos tanto por aquello que no funcionó y nos focalizáramos más en todo lo que tenemos para disfrutar y ser felices, no estaríamos tan amargados caminando por la vida.

¡La queja no sirve para nada más, que para hundirnos más en lo aguafiestas que podamos llegar a ser!

¿Qué hacer para dejar de ser una persona que se queja por todo?

  1. Deja de calificar todo: Tú no eres juez de nada ni de nadie, por lo tanto, lo más inteligente y sensato es tener la boca cerrada cuando no se te pide tu opinión. Además, antes de juzgar, mírate al espejo, tú tampoco eres perfecto.
  2. Siembra la aceptación en tu vida: La aceptación es un bálsamo para conseguir la paz interior y la salud mental. Si nos damos cuenta de que hay diversas situaciones, personas o hechos sobre los que no tenemos ningún poder y control, aprenderemos a dejar de tener esperanzas y a aceptar todo como viene.
  3. Adiós a los pensamientos negativos: Las palabras son el resultado de nuestros pensamientos, de lo que nos decimos a nosotros mismos. Si no logramos poder combatir las ideas negativas, caerás en el victimismo, las críticas y la queja continua. ¡Mal!

La clave está en lograr darnos cuenta de que muchas veces somos nosotros los que anticipamos, generalizamos y sobredimensionamos las cosas.

  1. Enfócate en lo positivo: Todo, pero absolutamente todo, tiene su lado bueno, pero nos cuesta tener la capacidad de fijar nuestra atención en todo lo bueno que tenemos a nuestro alrededor. Sí haces una tarea día a día, donde empieces a enumerar todo lo positivo que hay en tu vida, te darás cuenta de que hay más cosas agradables y buenas de las que te habías establecido. Dale la vuelta a eso que no te gusta y conviértelo en algo positivo.

Realiza diariamente estos consejos y verás cómo tu vida de a poco comenzará a cambiar ¡Empieza por aceptar tu vida tal y como es!