¿Por qué tememos tanto a los tratamientos con láser?

La depilación laser es un tendencia que está revolucionando el mundo de la belleza ya que trata de un tratamiento donde su función principal es tumbar los vellos púbicos con una luz muy intensa y selectiva que tiene la particularidad de atravesar las estructuras de nuestro organismo sin dañarlas y concentrar toda su energía en aquellas estructuras de la piel que tengan el color negro, como la raíz del pelo que está en crecimiento.

Mitos y realidades de las creencias más populares sobre la depilación láser:

  • “Puede dañar la piel y es menos seguro que otros sistemas tradicionales”: En manos expertas, es un método seguro que elimina el pelo y no daña la piel.
  • “Es igual que otros métodos y no elimina totalmente el vello”: Numerosos estudios demuestran que el láser elimina y destruye el pelo de forma permanente en un alto porcentaje del vello tratado, y en la gran mayoría de pacientes. 
  • “La depilación láser es un tratamiento costoso”: La inversión depende de la extensión de la zona a tratar, pero seguro que es menor que la suma total del coste de todas las depilaciones tradicionales, con el ahorro de tiempo que conlleva.
  • “No todas las zonas se pueden depilar con el láser, hay que evitar las sensibles”: No es cierto, cualquier zona del cuerpo que tenga el pelo apropiado es susceptible de ser depilada con láser (piernas, ingles, axilas, brazos, espalda, área facial, etc.)
  • “El pelo fino o rubio no puede eliminarse con la depilación láser”: Se recomienda siempre hacer una valoración previa del paciente, para verificar si el pelo tiene la carga de melanina suficiente para ser tratado.
  • “La depilación láser es igual en todos los centros”: La depilación láser no es igual en todos los centros. En los últimos años han ido apareciendo espacios que ofrecen tratamientos de depilación láser realizados por personal muy poco cualificado y a precios muy reducidos, al trabajar con una aparatología poco o nada efectiva.