¿Por qué los extranjeros eligen Chile para estudiar?

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  • Una de las experiencias más enriquecedoras con la que sueñan los universitarios es  estudiar en otro país, una aventura que el año pasado trajo a Chile a más de 26 mil extranjeros. ¿Qué mueve a los jóvenes foráneos a planificar parte de su vida estudiantil en nuestro país? Al ámbito académico se suma la motivación por el turismo, conocer nuestra cultura y crecer como personas.

 

Más de 26 mil extranjeros estudiaron en 2015 en Chile, 19.525 cursando algún programa de educación superior y 7.401 como estudiantes de intercambio, de acuerdo al estudio “Situación de la matrícula de extranjeros en la educación superior en Chile” elaborado por el Servicio de Información de Educación Superior (Sies) del Ministerio de Educación.

 

Prácticamente todos (99,5%) llegaron a cursar un semestre en alguna universidad chilena, impulsados, entre otros motivos, por la imagen país proyectada en el exterior o por recomendaciones de pares que participaron de la experiencia en Chile. Y este año no será muy diferente. Los estudiantes extranjeros ya están incorporando parte de nuestros modismos y rutinas tras las diferentes bienvenidas que en el inicio del año académico se organizan en las distintas casas de estudios. Pero, ¿qué los impulsa a trasladarse a este país del fin del mundo?

 

Vanessa Cruzado Álvarez, estudiante recién llegada desde la Universidad San Martín de Porres de Perú, viaja por primera vez a Chile para incorporarse a la carrera de Periodismo de la Universidad del Pacífico y destaca el nivel existente en el ámbito del periodismo multimedia y transmedia en nuestro país. “Está en avanzada, y en Perú esto está recién implementándose, lo que es una gran oportunidad porque estaría adelantada con respecto a mis futuros colegas”, asegura. “Mis expectativas en relación a la visita son ganar nuevos conocimientos y saber un poco más de las personas, porque las cosas que se dicen en cada país no siempre es lo cierto y esto es una oportunidad de entender lo real”, agrega.

 

Ya con más millas sobre el cuerpo y luego de pasar un año fuera de casa gracias a la beca Erasmus, la española proveniente de la Universidad de Málaga, Ana del Campo Moyano, se matriculó en la escuela de Publicidad de la U. del Pacífico. “Quería un sitio que hablara mi idioma y acabé en Chile por seguridad, y porque también me ha llamado la atención la Publicidad que se realiza en Sudamérica y como profesional quería venir a conocerla de primera mano”, señala.

 

Sin saber mucho de Chile, salvo que era un país diferente de norte a sur, sus expectativas son descubrirlo de punta a punta. “Quiero conocer Chile y viajar mucho; de hecho llegué un jueves y ya el sábado visité Viña del Mar”, confiesa.

 

También con poco conocimiento de nuestro país, pero con el deseo de conocer algunos lugares de interés, el mexicano Jonathan Samuel Salcedo Díaz, proveniente de la Universidad de Guadalajara y hoy miembro de la carrera de Ingeniería Comercial de la U. del Pacífico, se decidió por este rincón del mundo porque le llamaba la atención. “Escogí Chile porque es un país muy dinámico, que está emergiendo mucho en la región de América Latina y sobre el cual tengo muchas expectativas”, comenta.

 

También de México, Karla Soto Osuna, estudiante de Gestión Cultural la de la ITESO Universidad Jesuita de Guadalajara y hoy alumna de la carrera de Música y Tecnología de la Universidad del Pacífico, comparte con su compatriota la mirada sobre nuestro país. “Todo el mundo me planteó que era muy bonito, que estaba súper bien, que era un país primermundista. Y hasta ahorita me impresiona la Universidad, está muypadre por cómo nos han recibido, por lo que tengo altas y positivas expectativas de este viaje”, dice.

 

Además, valora la seguridad con la que se vive en estas tierras, a diferencia de lo que ocurre en su país. “A pesar de que acá las personas chilenas me dicen que tenga cuidado, me ha parecido increíble que yo siendo mujer me mueva sola a veces, a diferencia de lo que sucede en mi país, lo que me parece bastante bien”, afirma.

 

Proveniente de Francia, Steven Kniles Ryan, de la Grupe Ecole Superieure de Commerce de PAU y estudiante de intercambio en la carrera de Ingeniería Comercial de la U. del Pacífico, también quiere descubrir nuestro país, sin embargo su prioridad es perfeccionar su español. “Tengo dificultades en eso”, comenta sonriente.

 

También proveniente de Francia, Tamon Suzuki es hijo de padre japonés y madre chilena. Después de terminar el Bachillerato decidió viajar por el mundo y conocer los países de sus padres, por lo que luego de recorrer Japón ahora le tocó el turno de Chile, donde se matriculó en la carrera de Comunicación Digital y Multimedia de la U. del Pacífico. “Yo elegí esta universidad porque busqué y vi que aquí en Santiago está la mejor escuela para ser diseñador web”, precisa.

 

Los beneficios de la internacionalización de los estudios

 

Consultados por la importancia de realizar este tipo de estudios en el extranjero, la mayor parte del grupo de estudiantes concuerda en la inmensa oportunidad que les brinda en términos de crecimiento académico, cultural  y personal.

 

Para Pablo Ortúzar, Director de Relaciones Internacionales de la U. del Pacífico, esta tendencia de los jóvenes por embarcarse en esta aventura por un semestre o un año académico va en sintonía con una de los ejes que la UNESCO propone como línea de trabajo en el área de la Educación Superior. “La entidad invita a las Universidades a que faciliten la movilidad estudiantil, porque una de las cosas que enseña a los jóvenes el que vivan estos procesos interculturales es una gran capacidad de adaptabilidad, de tolerancia, de respeto por las personas y las culturas, y la inclusión, entre otros, que son valores de la humanidad y no necesariamente los valores de una comunidad o de un país en particular”, comenta.

 

El directivo –que está a cargo de la movilidad de cerca de 200 alumnos al año en dicha casa de estudios–, agrega que todos esos componentes son muy importantes para el desarrollo de cualquier persona. “Se aprende a ser ciudadanos globales, más tolerantes, respetuosos, abiertos, flexibles y adaptativos. Y con la capacidad de poder enfrentar los problemas desde otras perspectivas y mucho más allá de lo que uno está acostumbrado”, asegura.

 

Además, vivir una experiencia académica internacional otorga un valor agregado al futuro profesional. “No sólo por ser capaz de vivir solo, sin la familia, sino porque luego podrá tener mejores oportunidades en lo laboral. Hoy día un joven para ser un buen profesional y desarrollar liderazgo, debe tener una experiencia internacional. Es tan necesario como tener un MBA, haber trabajado en una ONG o haber sido ayudante universitario, etc. Debe tener un montón de habilidades que indiquen formación integral, porque el estudiar no es lo único”, concluye.