¿Tienes un lunar? Aprende a diferenciar entre uno benigno de uno maligno

Sabes exactamente qué son los lunares y por qué aparecen, Es Chic ha investigado para ti su significado y sus diferencias, tranquila que si tienes unos cuentos no es de asustarse todos los seres humanos tenemos lunares, podemos tener más o menos, pero es algo habitual en nuestro cuerpo.

Dichos lunares se producen cuando en un punto de la piel se agrupa una elevada cantidad de células (denominadas melanocitos) encargadas de crear el pigmento de la piel (denominada melanina), normalmente, el cuerpo puede crear lunares nuevos aproximadamente hasta los 40 años.

Lamentablemente, los lunares adquiridos, en sus etapas iniciales tienen una apariencia similar a la de los lunares benignos, pero existen ciertas diferencias con las que es posible reconocerlos:

Pero, realmente ¿Cómo se forman los lunares?

Desde el momento que estás en la barriga, mientras el feto está en estado embrionario, se reparten por toda la piel unas células llamadas melanocitos. Son las encargadas de producir en menor o mayor cantidad la melanina en función de factores hormonales, ambientales y hereditarios. Esto provocará que, ya sea en el vientre materno, en la infancia o en la pubertad, al activarse estas células, se formen los lunares.

¿Los lunares son malos o buenos?

No representan ningún perjuicio para la salud. Pero en ocasiones pueden provocar confusión y esconder otras enfermedades de nuestro pie, a continuación te presentamos los tipos de lunares para que estés alerta:

Lunares benignos:

  • Mide menos de 0,6 cm.
  • Son de un solo color.
  • Forma oval o circular, con bordes nítidos.
  • El pigmento en su periferia está bien delimitado.
  •  En la juventud tienden a ser planos, pero con el tiempo pueden abultarse y ponerse velludos.

 Lunares que deben ser evaluados:

  • Cuando cambian de tamaño, forma o color.
  • Si presentan picazón o dolor.
  • Aquellos que tengan contornos irregulares y sean difusos.
  • Lunares muy grandes.