Rechazó quimioterapia para salvar a sus gemelos, los vio nacer y murió después

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Su nombre es Danielle Dick, se convirtió en una auténtica guerrera.

Su nombre era Danielle Dick, falleció a los 32 años en Houston, Estados Unidos tan solo 10 meses después de haber dado a luz.

¿Pero qué relación tuvo su embarazo con su muerte? Cuando esta mujer tenía apenas 17 semanas de embarazo le fue detectado cáncer de piel, para salvarla los médicos recomendaron tomar quimioterapias, pero ella se negó rotundamente, quería traer a sus bebés a este mundo y si accedía al tratamiento, podía matar a sus pequeños.

Los primeros síntomas de su enfermedad fueron unos intensos dolores de cabeza, algo que empezó a sentir durante el comienzo de la gestación de gemelos. Y aunque en un primer momento pensó que esos dolores podían deberse al embarazo, en la semana 17 del mismo le diagnosticaron un melanoma en etapa 4.

En ese momento, tal y como indica Daily Mail, los médicos le pronosticaron un 20% de probabilidad de vivir durante los próximos cinco años si comenzaba a recibir radioterapia inmediatamente. Pero su decisión fue la de esperar a dar a luz, ya que podía matar a los bebés que estaba gestando, para recibir dicho tratamiento.

A la semana 29 de embarazo cuando Colby y Reagan nacieron. En ese momento Danielle comenzó a recibir un intenso tratamiento, aunque ya era demasiado tarde.

La mujer, considerada por muchos como una verdadera guerrera, murió el pasado 26 de abril rodeada de familiares en una cama de un hospital de Houston.

“El carcinoma leptomeníngeo se extendió más rápido de los que nadie se esperaba”, ha escrito Rachel Miller, hermana de Danielle, en la página que la familia había abierto en GoFundMe. Eso sí, ha querido detallar que “hubo tiempo suficientemente para que la familia pudiese viajar a Houston y pasar tiempo con ella. Todos estamos desconsolados y devastados y no podemos imaginar una vida sin Danielle”.

Al parecer, los médicos han indicado que creen que el melanoma de Danielle fue causado por un lunar que le habían eliminado en 2011. Tyler, su esposo, ha indicado que en 2010 notó un lunar extraño en la espalda de su esposa, pero tras una biopsia un dermatólogo indicó que era benigno.

El problema fue que el lunar volvió a crecer y su aspecto seguía siendo muy raro, por lo que buscaron una segunda opinión. Y fue otro dermatólogo el que, tras otra biopsia, aseguró que se trataba de un melanoma y le quitó dicho lunar. Hasta que, en ese segundo embarazo, los médicos le volvieron a detectar el cáncer.