¿Por qué cruzamos las piernas para evitar orinarnos?

Por qué cruzamos las piernas para evitar orinarnos

En alguna o muchas oportunidades y por multiples razones hemos postergado las ganas de orinar, por lo que cruzar las piernas es una forma de presión para evitar orinarnos y seguramente después de esos te han dado unas ganas inmensas de ir al baño.

Muchas realizamos diferentes trucos y maniobras hasta llegar al baño y a veces ¡UPS! es tarde.

¿Qué hacen algunas mujeres?

  • Algunas nos sentamos y cruzamos las piernas.
  • Respiramos profundo.
  • Hacemos presión con las manos.
  • Apretamos el periné.
  • otras se agachan y presionan con el talón el área perineal.

Hacemos de todo para que desaparezcan las ganas de orinar o por lo menos para que nos dé tiempo de llegar a un baño. La vejiga es capaz de almacenar por lo menos 500cc de orina que es cuando llega a su máxima función.

En la vejiga encontramos la uretra, que tiene tejido elástico y es capaz de distenderse y contraerse. Este a su vez está rodeado (en su pared externa) por el músculo Detrusor, quien se contrae cuando la vejiga llega al tope de su capacidad.

Algunas mujeres desconocen o no saben cómo ubicar esta musculatura por lo que cruzan las piernas para no orinarse al momento de tener una urgencia miccional. Lo que pasa es que, al hacerlo, tratamos de contraer los músculos aductores que no tienen incidencia sobre la uretra o esfínter externo.

¿Qué debes hacer para evitar que se nos escape la orina?

  • Obligatoriamente, debemos orinar mínimo una vez cada 3 horas.
  • Evitar aguantar las ganas de orinar.

Si aparece el deseo de orinar ¿qué hacer?

  • Respirar profundo.
  • Detenernos.
  • Contraer la musculatura perineal, como si fueras a detener el chorro de orina durante 10 segundos.
  • Repetirlo cuantas veces sea necesario.
  • Una vez que desaparezca el deseo inminente de orinar, caminar hacia el baño y vaciar la vejiga.
  • Aprender a localizar esta musculatura introduciéndote el dedo medio en la vagina y trata de contraer y relajar tus músculos vaginales, sintiendo la presión sobre tu dedo.